LA FORTALEZA DE UNA COMUNIDAD

La fortaleza de una comunidad se mide en cómo protege a los débiles: en el siglo XX a esta medida se le llamó grosso modo ‘Socialdemocracia’. Fue la réplica ideológica y política -contundente y fructífera- al fascismo, que consiste en justo lo contrario. Cuando escribí Misión vertical, copié lo que veía casi a diario: a las tres de la tarde, frente a la parada donde cogía el autobús para regresar a casa, de una ambulancia adaptada bajaba en su silla de ruedas un chaval tetrapléjico. Lo esperaba siempre una mujer que lo besuqueba y no para de hablarle para estimularlo. El enfermero le hacía chocar la mano, le gastaba bromas, lo tocaba… No sé si era servicio sanitario público o amor sin condiciones, qué más da.
Cómo lo escribí e inserté en la trama es lo de menos. Ahora, me asombra comprobar qué cerca solemos tener la clave de los súpermegahíperproblemones que agobian y asfixian la convivencia: ayudar a un chaval a reír, jugar, darle besos… No dejar a nadie atrás. El mundo sigue dando vueltas gracias a esas microheroicidades

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s